Todo lo que tengo lo llevo conmigo.
O: todo lo mío lo llevo conmigo.
He llevado todo lo que tenía. No era mío. Era o algo destinado a otras finalidades o de otra persona. La maleta de piel de cerdo era la caja de un gramófono.El guardapolvo era de mi padre. El abrigo de vestir con el ribete de terciopelo en el cuello, del abuelo. Los bombachos, de mi tío Edwin. Las polainas de cuero, del señor Carp, el vecino. Los guantes de lana verdes, de mi tía Fini. Sólo la bufanda de seda de color burdeos y el neceser eran míos, regalos de las últimas navidades.
Fragmento de Todo lo que tengo lo llevo conmigo (2010), Herta Müller.

Traducción del alemán de Rosa Pilar Blanco.


En la versión N° 44 del Salón Nacional de Artistas AÚN, realizado en Pereira de septiembre a noviembre de 2016, la curaduría Todo lo que tengo lo llevo conmigo, de Pamela Desjardins y Ximena Gama, rescata una serie de objetos que buscan llevar al espectador a espacios, lugares y momentos que lo configuran como individuo pero que, también, determinan su relación con el otro. Estos relatos nos transportan de lo privado a lo público y resaltan la posesión y uso del objeto como insumos de una historia común.