La Escuela del desencanto es un proyecto en crecimiento que surge al plantear la escuela como lugar donde germina el desencanto, me valgo de la ironía para evidenciar el carácter nostálgico de sujetos que vivieron en estas instituciones el origen de cierto pesimismo. El proyecto comenzó recreando un salón de clases para ese estudiante que crece entre el desasosiego. El salón a grandes rasgos se presenta como una instalación, insertando imágenes de la cultura popular y usando artilugios escolares existentes, que con sutiles giros genera una sensación de extrañeza, ya sea cambiando las dimensiones de los objetos, usando materiales frágiles o ubicándolos de formas ilógicas.